Cómo reponerse de una infancia feliz (Octavio Paz se lo preguntó alguna vez?creo).
Ser egresada del Montessori de Coyoacán me preparó para la vida. Hoy tras
30 años después y como maestra acudo a miles de cursos que me regresan al
origen, a un colegio instalado en el futuro que hablaba del trabajo en equipo,
del alumno como centro, del planeta y su importancia, del manejo de la libertad
y del arte como salvación.
Leticia Iñiguez es mi referente indispensable en el trato cotidiano, fueron
ella y Tere quienes me enseñaron que la sonrisa es la mejor tarjeta de presentación,
con más crédito que la de American Express y la reciben, en verdad, por todo
el mundo. Fueron ellas las que me enseñaron que la educación no viene en
los libros, viaja en canciones, en el ejemplo cotidiano, en la poesía y en
las obras de Teatro? Me inculcaron que la libertad es una estafeta pesada
que se lleva con cuidado. Y que estás obligado a pasarla a tus hijos lo antes
posible porque solo con ella como estandarte se puede ser enteramente feliz.
La libertad vuela con las alas de Ícaro pero puede caer con el mismo peso
con el que el Sol cae cada noche.
La democracia dejó de ser para mí una palabra sin sentido en tercero de primaria
cuando nos sentaban en asamblea para que decidir juntos el color de las paredes
de la escuela o el destino de la próxima excursión.
Como Paz, insisto ¿Cómo reponerse? Sólo he encontrado una forma: levantarme
temprano todos los días para besar a mis hijas, acudir a clase y pasar la
voz, recrear mi Montessori y apostarle a que, por vía de contagio, mis alumnos
y mis hijas procuren ese mundo idílico y así, cada día seamos más.

Regina Freyman

 

Cómo empezar, por dónde?
Son muchos recuerdos y muchas situaciones que fueron generando otras que al entretejerse, hacen de mí lo que soy ahora. En fin empezaré por el principio:
Había una vez un par de amigas, muy buenas amigas, entrañables amigas, que finalmente se hicieron comadres! Y que precisamente por la hija-ahijada, una de ellas - o sea yo-, fui invitada por mi coma ' a trabajar en Montessori de Coyoacán.   En ese entonces yo era una estudiante de Psicología y mi ingreso al Montessori fue precisamente como psicóloga.   Una vez ahí me interesó el sistema y se me otorgó una beca para cursar como Guía de Casa de los Niños.   El ambiente en Coyoacán era muy afectuoso; ahí se sentía uno en su ambiente.   Lety y Tere hacían que funcionara bien.   Entonces abrimos la Casa de Bebés, y yo me quedé a cargo de un grupo que fue conformándose poco a poco; con papás muy participativos, y que se unían a ese equipo tan rico que fuimos formando, en el que la confianza y el afecto eran básicos.   De esta época tengo recuerdos increíbles !Querencias y quereres maravillosos! Mi hija -Mapi- cursó allí hasta 1º de Primaria, en un ambiente de amor por el aprendizaje, de descubrimiento de sus propias habilidades.   Supongo que a ella también la marcó esta época, ya que ahora es una mujer profesionista, toda una ejecutiva, madre de un bebé que asiste a una Estancia Infantil Montessori.
Yo tuve que dejar la ciudad de México en ' 80, y aunque mi vida profesional no está enfocada ya en Montessori, supongo que sí dejó una marca importante en mí, en mi forma de ser y de ver la vida; en un gran respeto por la infancia y en una admiración increíble por la libertad.
¿Qué me dejó Montessori? Fue la primera oportunidad de valorarme a nivel profesional, fue el espacio que me permitió conocerme y conocer a otros sumamente valiosos para ir construyendo una vida que por diferentes circunstancias me hacen ser lo que ahora soy

Gracias Lety, por todo lo que has hecho!   Un beso.

MARTA.

marta pinet <mppinet@prodigy.net.mx>

 

Cuando iba a nacer nuestra tercera hija, Irune, conocimos la escuela Montessori de la Montaña, dirigida por nuestra gran amiga Leticia Iñiguez. Sabíamos de la existencia de María Montessori, y de escuelas de ese tipo que permitían que los niños se desarrollaran utilizando “material”. Pero en realidad desconocíamos en qué consistía el sistema. Elegimos la escuela porque nos quedaba cerca y facilitaría la vida familiar. Cuando Bruno y María entraron, lo que más nos preocupaba es que desarrollaran el pensamiento lógico matemático, por lo que trabajar en el tapete, hacer 4 obras de teatro como mínimo al año, y convivir cotidianamente tanto con niños mayores como niños menores, nos parecía irrelevante.
Estaban contentos y siempre hablaban de la escuela. María a los 3 años aprendió a leer viendo como la maestra de Casa de Niños le enseñaba a un compañero mayor. A Bruno le gustaban mucho las obras de teatro y con mucha facilidad se aprendía los libretos.
Cuando Irune cumplió 1 año, entro a la escuela. El primer día, caminó feliz de la mano de sus hermanos sin ni siquiera voltearnos a ver.
En los primeros años estábamos muy preocupados porque Bruno no se sabía las tablas de multiplicar y María tenía mala caligrafía. Pero con el paso de los años, nos dimos cuenta que podrían no saber las tablas de multiplicar, pero que la esencia del pensamiento lógico matemático les había sido ampliamente desarrollado gracias al trabajo de la maestra Engracia Vázquez.
La convivencia con chicos y grandes les abrió el espíritu a la solidaridad y compañerismo, que confiamos florecerá en ellos a lo largo de su vida.
Tampoco nos dimos cuenta de cuánto estaban aprendiendo al hacer todas las obras de teatro: seguridad en si mismos, análisis de texto, memoria, manejo del espacio y la voz, pararse y hablar frente al público, hasta que ingresaron para cursar la secundaria en otra escuela donde obtuvieron los primeros lugares en exámenes de ingreso. Sí, del sistema Montessori egresan alumnos excelentes.

Hoy, Irune sigue estudiando en el Montessori de la Montaña, no se sabe las tablas, ayuda, y cuida a los niños de Maternal, corre y juega con los de taller I y II, se emociona mucho cuando están ensayando una obra de teatro, y sobre todo, cuando entra y sale de la escuela, lo hace con una sonrisa.

Papás de Bruno, María e Irune Arancibia Alberro

Anne Alberro" aalberro@buzon.uaem.mx

 


De las experiencias que mas me acuerdo y que han marcado mi formacion como ser humano una de ellas posiblemente de las mas importntes por su influencia en todos los aspectos en mi persona es el ser niño Montessori.....Por que aunque ya tengo 35 primaveras todavia guardo una conexion divina con ese niño que aprendio a descubrir el mundo guiado por Tere, Lety, Angelica, Alejandra, Engracia y muchas y muchos verdaderos guias que me dieron la oportunidad de descubrir con todos mis sentidos el mundo que habia de empezar a recorrer. En mi trabajo, todavia aprendo mediante el tacto, los olores, sabores, sonidos y muy importante por medio de imagenes y colores.....todavia saco mi tapete para ponerme a trabajar y procuro guardar todo en orden cuando termino (aunque nunca fui muy organizado...pero trato), en fin fui y sigo siendo un privilegiado por que aunque vivo a mas de 3 mil kilometros de el Montessori de Coyoacan ahora Montessori de La Montana, llevo esos valores y raices que me inculcaron mis guias muy adentro, y sigo llamando a la maestra directora para que me guie en los momentos mas dificiles.

Inicie mi experiencia Montessori desde que estaba en el vientre de mi madre, sin embargo cuando termine la primaria, mi aventura educativa tuvo un remarcado giro de 180 grados cuando mi madre me dejo decidir a que escuela secundaria queria yo ingresar....pues nada mas opuesto y mas tradicional que el Instituto Mexico (para colmo de puros hombres). Por que? Por que representaba un gran reto, y siempre he sido muy necio y perseverante...recuerdo que muchas de las mamas de mis amigos estuvieron muy pendientes de mi examen de admision, por que pensaban que era muy dificil para un ninio Montessori entrar a orto tiop de escuelas con sistemas diferentes, pues no fui el numero uno pero de 400 alumnos que presentaron un examen de 4 o 6 horas de duracion, una locura de tiempo y por cierto bastante dificil, solo 80 pudimos ingresar y mi calificacion fue de 9.3

Ya en la secundaria, recuerdo que en mi primer examen saque 10 pero como subraye el titulo con rojo el maestro me puso 0. Obviamente como buen ninio Montessori le
reclame al maestro y posteriormente junto con mi madre al director.....sin resultados, recuerdo haber estado muy frustrado y haber tenido algunos enfrentamientos con profesores cuando sabia que yo tenia la razon, pero lo mas importante finalmente es que tuve las herramientas suficientes para adaptarme y termine mi secundaria con un buen promedio.

Pase por universidades como La Salle (6 semestres de Arquitectura), Tec y Universidad De Las Americas Puebla (Administracionde empresas) buscando encontrar una carrera que ofreciera la ruta en donde encontraria y desarrollaria mis aptitudes y al mismo tiempo empezaria a salir adelante economicamente.....pues asi como muchos
estudiantes, lamentablemente se me acabo el dinero y la gasolina por lo que tuve que interrumpir mis estudios para trabajar. Siempre fui muy inquieto y algo creativo inclusive para los negocios...no todos han resultado ser buenas ideas o han terminado con ganancias, pero desde que tenia 17 o 18 anos abri mi primer negocito..recuerdo que vendi mi coche para abrir con una una lavanderia, despues tuve una papeleria y una agencia de viajes la cual tuvo muy altas y muy bajas temporadas, pero sigo
aprendiendo (como buen ninio Montessori)...durante ese tiempo conoci al amor de mis amores y decidi terminar mi carrera en administracion de empresas en su pais natal, asi que tome un sin fin de examenes y porfin entre y termine en la Universidad de San Diego en California.

Actualmente trabajo para una empresa que se llama Dacor www.dacor.com y me dedico a dirigir y coordinar el departamento de Desarrollo de Nuevos Negocios, y tengo a mi cargo el dirigir y coordinar todo el proceso de introduccion de nuevos productos, por lo que mi jefe y yo somos responsables del 40% de las ventas de la empresa. Cabe mencionar que la empresa tiene 700 empleados y es lider en la produccion y distribucion de electrodomesticos residenciales de alta calidad en Norte America. He sido muy afortunado por que son realmente pocos los Mexicanos o latinos en esta industria los cuales tienen algun puesto con tanta responsabilidad y que tienen la oportunidad de viajar de negocios y conocer diferentes culturas de gente de todas partes del mundo.

Cada vez que estoy en otro pais....trato de tomarme aunque sea unas horas para disfrutar de los olores, colores, musica, texturas y sabores, e impregnarme de otra cultura....me siento como cuando iba al Montessori y descubria diferentes letras o numeros, cuando contaba mis frijoles y servia el agua....todo es nuevo y trato de grabarlo en mis sentidos.

Ese ninio inquieto que sigue siendo guiado ahora trata de aprender a guiar, tengo dos preciosas hijas (mis torbellinos) que han pasado tambien por escuelas Montessori en Pasadena California y las han disfrutado casi como yo disfrute la mia, y cada vez que vamos a Cuernavaca pasan aunque sea unos dias descubriendo su mundo de la mano de mi y ahora su Guia Lety, en el monessori de la Montana.

Por ultimo, Estoy estudiando una Maestria en Administracion con enfasis en Finanzas y Mercadotecnia en la Universidad de Pepperdine en California.

Lety,
Gracias de parte de todas las generaciones que han pasado por tus brazos. Te quiero mucho.

Mauricio Roca Iniguez
mroca@dacorworld.com

 


Si tuviera que definir mi experiencia en el Montessori de la Montaña con una palabra, sería “Grandeza”. Existen muchas personas que creen que la educación tradicional es la que nos lleva al éxito en la vida y por supuesto, la sociedad constantemente nos
obliga a querer buscarlo por medio de ese tipo de educación, mis padres e incluso yo misma a mis 12 años no éramos la excepción.

Teníamos que mudarnos a la ciudad de Cuernavaca y para ello buscar una escuela que pudiera adaptarse a nuestras necesidades, casualmente paseando por la carretera México-Cuernavaca encontramos un anuncio haciendo mención a dicha escuela, nos dio curiosidad y entramos, nuestra sorpresa fue ingresar y no ver más que cabañas de madera, mucho espacio al aire libre rodeado de naturaleza, algo completamente fuera de lo “común” si pensamos que mi anterior escuela era prácticamente un cuartel. Hasta la fecha no se que fue lo que nos atrapó a mi hermano, a mi y hasta a mi mamá, que en ese momento pago la inscripción y estábamos listos para comenzar clases en un par de semanas.

Desde el primer día de clases comenzó la magia, me cautivo, era todo tan diferente, enseñanza con material didáctico e individual, aprender autodisciplina y sin siquiera un regaño, descubrir mis errores y mis aciertos y siempre sentir la confianza de poder preguntar sin temor a hacer ridículos y con el único objetivo de hacer más, el aprendizaje se volvió para mi algo necesario (no nada más porque mis padres me mandan a una escuela porque así debe ser), me comenzó a gustar y eso se reflejo no nada más en mis calificaciones sino en siempre querer ir más allá, preguntando y haciendo, ser independiente y autosuficiente en ese aspecto, ir a buscar personalmente lo que me interesaba no esperar a que me dijeran que hacer y que no, curiosidad por todo lo que me rodeaba, era maravilloso llenarse de todo lo que hay que saber.

En el Montessori aprendí que vale más una educación de calidad, donde los alumnos van, irónicamente, felices a la escuela con deseos de aprender, donde los profesores son más que simples educadores dominantes, son educadores de experiencia y vida, la grandeza de esta escuela y este tipo de enseñanza radica en su grandeza espiritual, en saber hacer sentir a los alumnos como un miembro de la familia Montessori, donde todos nos apoyamos y juntos aprendemos por medio de material didáctico y multi sensorial todas las materias de rigidez educativa y la realidad de nuestra vida cotidiana.

En mi escuela del bosque encontré más que profesores y compañeros, una gran familia. Gracias a Lety, Engracia, Cecilia, Ofelia, Mariana, Clemente, Mark, Alejandra, y a todos mis amigos de esas primeras tres generaciones del Montessori de la Montaña porque ayudaron a mi formación educativa, emocional y espiritual y gracias a ello hoy orgullosamente puedo decir que he terminado mi carrera en ciencias de la comunicación y voy por más…

Con mucho cariño

Paulina Ramírez Santiso
Pau R. Santiso" pausy_bubuls@yahoo.com.mx

 


LETY!:
Hola, primero que nada, siento muchisimo que haya habido una confusión, yo dije en el Morelos (Refiriendome al colegio, pero no lo especifiqué) y tu dedujiste cine, que lástima que no se pudo. La obra salio de maravilla, es básicamente por eso que te escribo, porque hoy me di cuenta de todo lo que te debo, de todo lo que me enseñaste tanto acerca de la vida como del teatro. Hoy me sentí totalmente orgulloso de haber ido en el Montessori, porque todos los años que practiqué teatro contigo, junto con el esfuerzo del Prof. Carlos, dieron fruto hoy en esta obra. Solo quería que supieras que te agradezco profundamente todo lo que me enseñaste, y que te quiero muchisimo.
Espero que volvamos a llevar a escena la obra, es muy posible que la presentemos en el Jardin Borda, no te preocupes, te avisaré cuando sepa algo. Te mando un abrazo y un beso,

En el montessori yo no solo cursé la primaria, el montessori me acompañó en mi crecimiento, y con el, su pasto, su tierra, sus juegos, su material y todas esas que cosas que ayudaron a que el montessori me ayudara. Hoy, tengo una estructura de pensamiento lógica que muchos de mis compañeros de escuela (Colegio Morelos de Cuernavaca S.C.) no tienen, y eso es gracias al montessori. Y no fue algo que adquirí recitando tablas o fechas, fue algo que aprendí jugando con la torre rosa, con las cuentitas de decenas,centenas y unidades, con las maquetas del ojo y del oido, y con "Rodolfo", como solíamos llamar al maniqui del cuerpo humano. Además, las clases de teatro del montessori me dieron una seguridad para hablar y desnvolverme en público que no todos tienen. Es por eso que el montessori fue tan importante para mi, porque el montessori es parte de lo que fuí, me ayuda ahora a ser lo que soy, y seguramente me ayudara a ser lo que seré por el resto de mi vida.
Bruno.

Bruno Aranciba Alberro" <brunoarancibia@hotmail.com>

 

Dos años en el Montessori de la Montaña, 4 y 5 de primaria, parece que fueron más, aprendí tantas cosas de una manera tan divertida que nunca se ve van a olvidar, mis compañeros, los maestros, los trabajos con el material, los juegos, las obras de teatro, las meditaciones, las clases de arte y muchas otras cosas mas.
Esos dos años fueron una gran experiencia en mi vida, tanto escolar como social. Y creo que ahora que estudio 5 semestre de Comunicación platicando con mis compañeros me he dado cuenta que parte de mi primaria fue bastante diferente a la de mis compañeros y eso me gusta mucho y ví que fue en esta escuela en la que muchas de mis actividades eran diferentes a las de cualquier otro niño de mi edad y lo disfrute y aproveche a lo máximo y que ahora a mis 20 años, después de casi 10 años de que salí, creo que sigue en mi algo de la montaña...

Mariana Occelli

 

Estudié en el Colegio Montessori de la Montaña por un periodo de nueve años, mismos que fueron los más bonitos de infancia, pues estar en la escuela éra como estar en familia, solo que con muchos compañeros nuevos. En lugar de juguetes, nos entreteníamos con material con el cual yo estaba aprendiendo sin darme cuenta. Entré a los cuatro años, estuve tres en Casa de Niños, tres en Taller 1 y tres en Taller 2.

Nunca olvidaré a mis maestros, especialmente a Lety que es una excelente persona. Gracias por tu apoyo y enseñanza.

Ahora estoy en el Antiguo Colegio Santa Inés, terminando mi primer año de secundaria, y a pesar de ser un sistema tradicional, me he adaptado sin ningún problema.

Quien desee estar en el Montessori de la Montaña, les aseguro que obtendrán los elementos suficientes para continuar estudiando y saber que tienen las mejores bases, para estar más adelante en cualquier escuela sin ningún problema.

 

Adriana Téllez Guadarrama